Trump tiene más de 2.000 conflictos de intereses desde que asumió el cargo

Un nuevo informe de la organización no partidista Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington (CREW, por sus siglas en inglés) muestra que el presidente Trump tiene más de 2.300 conflictos de interés desde que asumió el cargo. Y la cifra sigue aumentando. Los conflictos provienen de su vinculación con los negocios del presidente, a pesar de que afirmó que se deshizo de ellos cuando asumió el cargo.

Según el estudio, el presidente “ha creado un ambiente en el que las acciones de su gobierno y de aquellos que tratan de influenciarlo pueden beneficiar al imperio inmobiliario y a la marca de la que aún se lucra”. El informe destaca más de 2.300 conflictos de interés concretos, pero remarca que los conflictos de interés que ha creado Trump son “de niveles inconmensurables”.

‘Una cantidad inmensa’

El portavoz de CREW, Jordan Libowitz, dice que las cifras que ha recopilado CREW, en realidad, podrían ser mayores. “Posiblemente hay muchas cosas que no hemos podido ver”, le dijo a Yahoo Finance, al tiempo que añadió que es “una cantidad inmensa”.

“Los presidentes de ambos partidos hicieron lo posible para no tener conflictos de interés en el pasado”, dijo. “Este es un presidente que parece que coquetee con los conflictos de interés”, y señaló que tanto Reagan como George H.W. Bush (el presidente George W. Bush también se deshizo de sus negocios) pusieron todo su dinero en un fideicomiso ciego, “de forma que no se pudieran ver influenciados por la lógica de sus propios negocios”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, les habla a los periodistas antes de despegar desde el Jardín Sur de la Casa Blanca, Washington (Estados Unidos), para viajar a la convención de American Veterans en Kentucky, el 21 de agosto de 2019 (REUTERS/Tasos Katopodis).

Cuando se convirtió en presidente, Trump cedió el control de la Trump Organization, que incluye hoteles, campos de golf y edificios de departamentos, pero, CREW señala que eso no significa que Trump se haya deshecho de esas empresas.

Cuando Trump se convirtió en presidente, creó un fideicomiso que no es ciego y sí revocable. Le está permitido retirar dinero con permiso del fideicomisario, que es su hijo, Donald Trump, Jr., lo que significa que el presidente aún puede beneficiarse de las ganancias generadas por sus negocios.

Estos conflictos de interés abarcan visitas del presidente, funcionarios del gobierno, miembros del Congreso y jefes de estado extranjeros a las propiedades de Trump, así como eventos políticos celebrados en hoteles y campos de golf de Trump. De acuerdo a las estimaciones de CREW, Trump ha visitado sus propiedades al menos 362 veces hasta la fecha siendo presidente, a expensas de sus contribuyentes. El informe señala que la cantidad de días que el presidente ha pasado en propiedades de la marca Trump –incluido el resort Mar-a-Lago de Florida y su campo de golf en Bedminster, Nueva Jersey– representa casi un tercio del tiempo que ha estado en el cargo.

Otros conflictos incluyen visitas de 111 funcionarios de 65 gobiernos extranjeros a propiedades de Trump y la publicidad gratuita que CREW asegura que el presidente ha dado a sus negocios mientras ha estado en el poder.

“Trump ha tuiteado 159 veces hablando o mencionando una de sus propiedades”, señaló CREW, “y los funcionarios de la Casa Blanca han mencionado 65 veces una propiedad de Trump, algunas veces durante el ejercicio de sus funciones oficiales”.

Esta foto de archivo de 11 de marzo de 2019 muestra la entrada norte del hotel Trump International en Washington D.C. (AP Photo/Mark Tenally, archivo).

Según el estudio, distintos grupos políticos han gastado unos 6 millones de dólares en las propiedades de Trump. Análisis anteriores de los documentos presentados por la Comisión Federal Electoral hechos por Yahoo Finance muestran que los negocios de Trump estaban ganando dinero con su campaña. CREW dijo que eso representa un incremento notable desde que Trump asumió el cargo: “En más de una década antes de que se postulara a presidente, las empresas de Trump nunca recibieron más de 100.000 dólares de grupos políticos en un solo año”, afirmaba el informe.

De acuerdo al New York Times, su campaña de 2016 gastó cerca de 12 millones de dólares en estadías en hoteles, cáterin, alquileres, etc. en los negocios de Trump.

También visitaron las 12 propiedades de Trump varios gobiernos extranjeros y organizaciones vinculadas a gobiernos extranjeros. Según CREW, a estos eventos asistieron al menos 19 funcionarios del gobierno de Trump.

Cuestiones de legalidad

Pero el hecho de que haya un conflicto de interés no quiere decir necesariamente que sea ilegal. Y Libowitz dice que siempre que se plantean cuestiones de legalidad, “depende” del problema. “Para algunos de ellos, las leyes de conflictos de interés no se aplican al presidente”, dijo. “Para otros, son problemas de emolumentos”. (CREW está inmersa en una demanda judicial contra Trump por infringir la cláusula de emolumentos de la Constitución; la demanda está en curso. Otras demandas anteriores presentadas por CREW por la misma cuestión fueron desestimadas y están a la espera de los fallos de apelación).

Según informan BBC y Washington Post, también alegan conflictos de interés por parte del presidente, derivados de visitas y eventos en hoteles y campos de golf de la marca Trump.

Libowitz dice que cuando se escribieron las leyes sobre conflictos de interés, los legisladores “nunca imaginaron” que un día habría un presidente que fuera dueño de una corporación multinacional multimillonaria. Y, continúa, antes la “norma” era que el presidente no solo no tuviera un conflicto de interés, sino que también lo aparentara.

“Ahora hay un presidente que no lo aparenta”, dijo. “Y se ha convertido en un problema mayúsculo”.

Kristin Myers